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De espaldas (del libro “El duelo de la rosa”)
En que piensas mientras vanaglorias mis labios
Estamos frente a frente como dos murales pisados por el mundo
tu calle que se aleja de la mía
las enredaderas de mis muros buscando otros más lejanos
y estas ahí, tan cerca de mi aliento confundido con el tuyo
ese sabor de querer y nunca pertenecernos
porque son otros los dueños o ninguno
y me ves despacio
cuando amarro las primeras lagrimas secas de mi otoño
para no ser descubierta en esta vertiginosa conversación que nos detiene un instante
suspiras, la hora impiadosa nos asume castigando como si hubiésemos cometido el peor de los pecados
y ni siquiera sé porqué este sentimiento
tan lleno de dolor que hasta la luna espanta...
Vuelves a abrazarme como siempre desde tu lugar de amigo
vuelvo a desearte en la quietud de mi alma triste
A la vuelta de la esquina, una canción de grillo
nos distrae nuevamente ...
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